lunes, 26 de septiembre de 2011

Rappeando alfabeto griego

Cuando empiezo las clases de griego en primero de bachillerato disfruto mucho enseñando el alfabeto, que la mayoría de los alumnos aprenden con avidez. Y yo saboreo ese reecuentro con la memorización, la inseguridad de los trazos, el cuidado de la caligrafía, el descubrimiento de un código secreto que le permitirá encriptar mensajes...
Os recomiendo un trabajo de un alumno que se hace llamar Deka, que rapea el alfabeto con mucha gracia:
http://vodpod.com/watch/2220563-el-rap-del-alfabeto-griego-por-deka

Y aquí tenemos otro rap (qué le vamos a hacer,  me gusta), pero esta vez en inglés, con por lo que la pronunciación de los nombres de las letras difiere un poco:
http://www.youtube.com/watch?v=vapoNlGio8U&feature=related

domingo, 25 de septiembre de 2011

Rómulo y Remo

La leyenda de estos dos hermanos es bien conocida, y está llena de paralelismos con otras leyendas fundacionales.
Aquí tenemos a su madre, Rea Silvia, que debe ocultar el parto y abandonar a sus dos gemelos  porque tiene prohibido tener descendencia debido a su condición de virgen vestal. También la madre de Abraham, el padre del pueblo judío,  debió abandonar a su hijo para evitar el castigo del faraón. 
Por otro lado tenemos a los dos pimpollos que se salvan milagrosamente (como Abraham, Mowgli o Hércules -no lo temeis como una irreverencia-) gracias a la intervención de un animal nada mimoso: una loba.
Finalmente los hermanos se pelean, como buenos hermanos, pero se le va la mano a Rómulo y acaba con su hermano (veáse lo que dice el Génesis sobre  Caín y Abel) . Es un fratricidio en toda regla: la causa, el orgullo y la gloria de Roma. Pero los romanos no denostaban la conducta de Rómulo, que fue el primer rey de Roma, y luego, dios de la ciudad. (Aún no existía el pecado, ¡vive Dios!)
Este es un resumen bastante brillante, apoyado en la simpática versión de Indro Montanelli, que ya conocéis, realizado por unos alumnos como trabajo escolar. 

lunes, 23 de mayo de 2011

De paseo con las palabras

Cardo. Puerta de nuestro centro.
Me gusta pasear tanto como darle vueltas a las palabras. Y el otro día, de paseo,  se me quedó flotando en el limbo neuronal que tengo por cabeza la palabra cárdeno. No sé por qué siempre la he relacionado con las ollas... Y alguna relación hay, pero muy lejana.

El caso es que el color cárdeno, ese azul amoratado que dejan los golpes en los bien nombrados cardenales, viene de la palabra cardo (cardus, -us).  Y es que el cardo tiene una flor de color azul o morado o azul-morado.
Flor del cardo
En la puerta del instituto hay, o debo decir había, un precioso cardo estrellado (está en la foto), que ahora es una maraña de pinchos con hermosas flores.
Cardencha

Cuando pase el tiempo quedará convertido en una cardencha como ésta, y tal vez se podría usar para cardar lana...

lunes, 16 de mayo de 2011

De colores. Verde vital

Hoy el cielo estaba de un color cárdeno imposible, falso, como de un cuadro malo, de esos que decoran salones sin gusto de inquilinos poco exigentes. Y sin embargo no era falso, porque yo lo he visto. Para más inri había dos rayones pintados por sendos aviones que atravesaron ese cielo amoratado en dos tiempos distintos. El cielo de los dioses ya es nuestro también.

Hace tiempo que quería hablar aquí de colores...


Nenúfares. Claude Monet
La inspiración, sin embargo, no ha venido del cielo, sino de la  hora y pico que me he pasado con la boca abierta en la consulta del dentista. Hoy me atendió la hija del habitual, que se ha asomado un momento a saludarme y comprobar que mi boca aún seguirá dando bocados durante un tiempo. La doctora vestía un conjunto de cirujano rosa chicle, muy favorecedor; sin embargo ha sido la visión del traje verde de su padre la que me ha tranquilizado. Y es que me gusta el verde, me relaja -menuda novedad, podría asegurar que lo han estudiado concienzudamente en varias universidades punteras de los EE.UU-, me estimula, me da vida, vidilla.
El verde oscuro  parece que da sombra y frescura,  el verde pistacho da alegría, el verde limón da energía, o repelús (otra vez he pasado delante de la guardia civil absorta en el paisaje y ajena al cuentakilométros), el verde césped amortigua los pasos, el verde manzana cruje y estalla en la boca...

¿Y por qué ? Es fácil. Viridis, e, verde en latín procede del verbo vireo, estar floreciente, lleno de vigor, seguramente relacionado con el sustantivo vis, fuerza y vigor.

El ojo verde. Marc Chagall

domingo, 13 de febrero de 2011

Scribere aude!

Estne medicus ut vespillo?, o sea, que si llevaba razón Marcial diciendo que un médico y un enterrador eran casi lo mismo: uno mataba y el otro sepultaba.
En Roma, los médicos, como los maestros, debían ser griegos, para que tuvieran ciertas garantías. Y es que los griegos se aplicaron duro en eso de pensar, analizar y sacar conclusiones. Y así empezaron a separar la religión y la magia de la curación. Y aparecieron los médicos... y los médicos llegaron a Roma... y en Roma... había quien decía que lo primero que tenía que hacer un médico era no perjudicar al paciente. ¡No está mal!

Tenemos aquí una página muy interesante sobre la medicina en la antigua Roma.
http://www.imperioromano.com/166/la-medicina-en-roma.html

Busca en ella los detalles que más te sorprenden y coméntalos aquí abajo, en comentarios. Procura escribir mucho, y cuida, por los dioses, la ortografía, que me gusta leer y replicar. Vamos, que no se diga que ya no os sorpende nada. Parafraseando la famosa cita del "sapere aude", yo recomiendo "scribere aude".

De medicina

Será por la debilidad o endeblez (lo que me gusta a mí esa palabra) que me acosa en este 2011, pero este tema me atrae especialmente estos días. A falta de centro de salud donde hacer cola, ¿qué hacían los romanos en estos casos?
Médico curando a un gladiador
Médicos había y sabían lo suyo, pero no todas sus prácticas nos parecerían hoy aconsejables. Los propios romanos desconfiaban muchísimo de sus curasanos.
Catón, un hombre muy culto y bastante chapado a la antigua, se enorgullecía de que en Roma no hubiera médicos, aunque sí medicina. En cambio, los griegos -pensaría Catón-, esos finolis culturetas, sí que tenían médicos,  y no tardarían mucho en convertirse en profesionales respetados en la propia Roma.  Claro que qué se puede esperar de un hombre que  para reducir luxaciones recomendaba recitar la fórmula mágica "huant hanat huat ista pista sista domiabo damnaustra", que no significa nada y que recuerda sospechosamente al "sana, sana, culito de rana, si no sana hoy, sanará mañana". 

PD: ¿A qué viene el nombre del  ambulatorio actual, si eso significa lugar para pasear? ¿Es una invitación a entrar y salir para ver por dónde va la cola? ¿Es un guiño a los ancianos para que estiren las piernas yendo a diario al médico?

domingo, 16 de enero de 2011

Toses y dientes


Llevo todo el fin de semana tosiendo y la tarde de hoy ha sido especialmente productiva en toses de todo tipo, ahora seca y nada aliviadora, ahora con esputo, ahora flojita y sin fuerza, y según avanza la tarde se vuelve más intensa y compromete todos los músculos abdominales en el esfuerzo. Una de ellas me quitó el resuello y me trajo la insipiración de hoy: un epigramita burlesco de Marcial (poeta hispanorromano) que dice así:



    Si memini, fuerant tibi quattuor, Aelia, dentes:
    Expulit una duos tussis et una duos.
    Iam secura potes totis tussire diebus:

    Nil istic quod agat tertia tussis habet.


Y aunque sé que la mayoría sabéis o intuís lo que significa, me permito hacer aquí una traducción :

    Si no recuerdo mal, Elia, tenías cuatro dientes:
    Una tos te sacó dos, y otra tos te sacó otros dos.
    Ya puedes toser tranquila todos los días:
    Una tercera tos no tienen nada que hacer ahí.